Nuestra lucha no se trata de una mera elección estrecha entre opciones electorales dentro del actual régimen, sino de apostar por formas de organización económica y espiritual, cualitativamente superiores a la civilización burguesa, donde se garantiza la emancipación del proletariado y la democracia real. Es la lucha popular por la conquista de la civilización socialista, partiendo del estudio científico de las bases materiales que lo posibilitan y con el objetivo último del comunismo.

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26 de junio de 2012

El Partido Comunista de Filipinas explica las líneas centrales de la Revolución nacional liberadora de su país oprimido

Fragmentos del discurso pronunciado en el Seminario Comunista de Bruselas, versión completa en http://www.icsbrussels.org/ICS/2012/Contributions_to_the_Seminar/ICS2012_Philippines_CPP_ES.pdf

...La línea general de la nueva revolución democrática con una perspectiva socialista guía la dirección de la revolución filipina y guía al Partido y a las masas para salir del maremágnum económico, social, político, cultural, ambiental y moral que surge de la opresión y la explotación y su agravamiento como resultado de la crisis. La clase trabajadora es la clase líder en la revolución al ser la fuerza productiva y política más avanzada. Depende principalmente de su alianza básica con los campesinos, gana un aliado fuerte con los pequeños burgueses urbanos, incluso también en la mediana burguesía, y toma ventaja de las contradicciones entre los reaccionarios para aislar y destruir un enemigo tras otro...

En tiempos de grave crisis, los hechos abundan para que el pueblo tome la línea de la nueva revolución democrática, en acuerdo con los intereses nacionales y de clase. Hay varios tipos de organizaciones de masas que deben ser desarrolladas para solidificar la masa de activistas patriotas y progresistas. A mayor tiempo de antigüedad de las organizaciones de masas, más fácil llegar y movilizar al pueblo en grandes cantidades.
Las organizaciones legales de masas patriotas y progresistas pueden surgir y crecer reivindicando y ejerciendo sus derechos democráticos contra la explotación y la opresión del pueblo, y contra los actos descarados o discretos de represión de los regímenes que hipócritamente claman ser democráticos y diferentes de la caída dictadura fascista de Marcos. La clase trabajadora tiene sindicatos, siendo el Kilusang Mayo Uno el centro laboral más fuerte. Los campesinos y trabajadores de granja tienen el Pambansang Magbubukid ng Pilipinas; los pescadores el Pamalakaya; y los empleados de gobierno el COURAGE, por citar sólo las formaciones más grandes de las masas trabajadoras. 
Hay varios tipos de organizaciones de colectivos sectoriales, como las de los estudiantes, maestros, trabajadores de la salud, abogados, científicos y tecnólogos, escritores y artistas, religiosos progresistas, hombres de negocios patriotas, y del estilo. Hay también colectivos basadas en temas y problemas como la independencia nacional, democracia, derechos humanos, reformas territoriales e industrialización nacional, pueblos indígenas, derechos de los jóvenes, derechos de las mujeres, derechos de los niños, cultura patriótica y progresista, medio ambiente, paz justa y duradera, solidaridad internacional contra el saqueo imperialista y la guerra, y demás.
Usando la política del frente unido, las organizaciones patriotas y progresistas han desarrollado alianzas sectoriales (dentro de las clases y categorías ocupacionales) y alianzas multisectoriales como la BAYAN (New Patriotic Alliance), que es la mayor en su tipo. Estas alianzas han servido para aumentar, ampliar y expandir la fuerza e influencia del movimiento democrático nacional en campañas y varios tipos de activismo en temas permanentes así como en temas candentes de la actualidad. 
Los colectivos legales y las alianzas son claros en afirmar su independencia del Partido Comunista de Filipinas (PCF) y las organizaciones de masas revolucionarias ilegales.  Lo hacen obviamente para contrarrestar la cacería de brujas anti-comunista que ha llegado a ser más despiadada que nunca bajo la llamada Ley anti-terrorismo. Están relacionadas cercanamente con grupos de partidos progresistas que participan en luchas electorales con el sistema gobernante.
Por supuesto, el PCF  ha desarrollado diversos tipos de organizaciones de masas ilegales. La más importante de éstas en términos de fomentar la prolongada guerra del pueblo es el Nuevo Ejército del Pueblo (NEP). Es liderada por el Partido y la clase trabajadora, y la mayoría de los comandantes y luchadores rojos vienen de los
campesinos. En estos momentos, el NEP está inmerso en el plan estratégico de 5 años para llevar la guerra del pueblo de la defensa estratégica a la permanencia estratégica. 


Hay un acuerdo exhaustivo de organizaciones de masas clandestinas de trabajadores, campesinos, jóvenes, mujeres, trabajadores culturales, abogados, científicos y tecnólogos. Y hay alianzas clandestinas de los pueblos de Cordillera, Moros y Lumads, y los religiosos progresistas, especialmente los Cristianos por la Liberación Nacional. Todas las anteriores fuerzas revolucionarias están dedicadas a la guerra del pueblo. Junto con el PCF y el NEP, pertenecen al Frente Nacional Democrático de Filipinas.
El FNDF es un frente unido revolucionario, con su propio programa de revolución democrática y constitución del pueblo, en armonía con el del PCF. El FNDF consiste en las formaciones de las masas trabajadoras y la pequeña burguesía citadina. Pero está siempre abierta para incluir a la mediana burguesía e incluso a los aliados temporales y no confiables de entre las filas de los reaccionarios que se oponen a lo peor de éstos. 
El FNDF ha llegado lejos y ha realizado negociaciones de paz con una serie de regímenes reaccionarios para asegurar su estatus beligerante ante la ley internacional y demandar que las raíces del conflicto armado sean discutidas para sentar las bases de una paz justa y duradera.
Para evitar confusión entre los revolucionarios y el pueblo, el PCF y el FNDF siempre han dejado claro que el camino para una paz justa y duradera no es diferente del camino de la nueva revolución democrática...

Las amplias masas del pueblo filipino y el movimiento revolucionario liderado por el PCF  están confiados en completar la etapa de la nueva revolución democrática y de proceder a la etapa de la revolución socialista. Su confianza se basa en su adhesión  a la teoría y práctica del Marxismo-Leninismo, su conciencia de la crisis crónica y pérdida de curso del sistema gobernante doméstico y del sistema capitalista mundial, de su aprendizaje de las experiencias del movimiento revolucionario en las Filipinas y el extranjero, y de emprender todo el trabajo y luchas necesarios para pasar de un estado de la revolución al
siguiente".  


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